lunes, 13 de noviembre de 2017

Mírame.

Tumbado en una caseta, a las cuatro de la mañana, deseando que nunca se haga de día.
De perfil, estás mirando el móvil, no te fijas en mi, delineo el perfil de tu rostro con la mirada, intento retener esa imagen en mi cabeza y no olvidarla nunca.
Un parque, a las once de la noche, bromeas y te ríes, con esa sonrísa tan bonita que me gustaría escuchar siempre pero que a ti no te gusta.
Mientras desayunas, te miro sin mirarte y me miras sin verme, no te das cuenta de que estoy ahí, otra vez.
A oscuras, busco tu mano y la encuentro, no quiero soltarte, no quiero que se encienda la luz, quiero sostenerla siempre, pero es un siempre muy corto, porque se enciende la luz y vuelves a dejar de verme.
Te acaricio el brazo, pienso que ni te das cuenta de como mis dedos rozan tu piel, mientras que todo mi cuerpo se llena de energía por el sólo roce de nuestros cuerpos, pero sí te das cuenta, sin verme, de que estoy ahí.
Me acaricias la muñeca, infinitas veces, que llegan a su fin muy rápidamente.
No quiero que acabe nunca pero siempre acaba.
Sentados en un cuarto de baño, de un piso que no es nuestro, nuestras frentes apoyadas la una en la otra, suspiramos. Pero tú nunca me miras, porque nunca me ves.
Nos cogemos la mano un segundo que se hace infinito, y no acaba nunca.
Me siento al lado tuya, siempre me siento al lado tuya.
Pero sigues sin verme, o ya no me quieres ver.
Te pasas la mano por el pelo, nervioso, eso nunca significó que me estuvieses viendo, pero yo interpreté mal todas las señales. Quiero seguir interpretandolas mal.
Porque quiero seguir, cualquier cosa que tenga que ver contigo, quiero seguirla, quiero que sea infinita pero breve, quiero que sea breve pero infinita.
Cuantas veces hemos rozado nuestros dedos, cuantas veces hemos querido hacerlo, cuantas veces no lo hemos hecho. Infinitas.
Puedo ser infinita contigo.
Pero no me ves.

viernes, 1 de septiembre de 2017

¿Redes sociales?

Me da miedo ver cómo nos han transformado las redes sociales, se han convertido en algo necesario en nuestras vidas, ya casi no somos capaces de vivir sin ellas.
Nos han producido una dependencia severa que ya en algunos casos ha necesitado tratamiento.
Pero lo que más me asusta es la forma en la que te exponen al mundo, todo el mundo ve lo que haces en cada momento y con quién lo haces, es aterrador.
Lo peor de todo es que esa falta de privacidad hace que las personas se vean con el derecho de opinar sobre tu vida y criticar todo lo que haces.
A veces incluso no sabemos ante quienes estamos expuestos, no sabemos quién nos sigue, quién ve nuestras publicaciones, nuestras historias.
Ahora una persona sin redes sociales es una persona misteriosa, es extraño no tener en pleno siglo XXI ningún tipo de red social, ahora hasta nuestros padres y abuelos están en la red.
Incluso hemos inventado "Códigos" no escritos en redes sociales, por ejemplo las indirectas (Una de las cosas que más odio en el mundo) y que al final todo el mundo se da por aludido menos la persona a la que van dirigidas, o peor, dicha persona en cuestión se da por aludido y te responde con otra, y así al final acabáis respondiéndoos mutuamente a vuestras indirectas en algo que se convierte en muy directo.
Instagram es una de las redes donde se ve más claro, por ejemplo con el asunto de los me gustas.
Hay una ley no escrita que dice que si te pones a mirar y darle me gusta a fotos antiguas en el perfil de otra persona significa coqueteo, y si tu correspondes a esos me gustas con otros, el siguiente paso es que te hablen por mensaje privado donde es muy típica la excusa de que no te funciona para poder pedir el número de whatsapp.
Otra de las redes de mayor controversia es Twitter, donde reinan los me gustas (Antes llamados favs) y los retweets.
El retweet se utiliza exclusivamente cuando estás de acuerdo con lo que la otra persona ha puesto, sin embargo los me gustas, pueden tener varios significados.
En uno de los casos le das me gusta porque te ha gustado el tweet pero no tanto como para retuitearlo, también está la opción de que dando me gusta se guarde el tweet y así poder ir a verlo después.
Sin embargo la femme fatale de twitter son los me gustas que tienen el único significado de decirte "Sé que esta indirecta va por mi, atente a las consecuencias de ello".
En consecuencia, las redes sociales han pasado a convertirse en nuestras vidas, vidas que están expuestas al mundo sin ningún tipo de reparo.
Por ello os aconsejo que tengáis mucho cuidado con quién os sigue, quién ve vuestras pubicaciones o vuestras historias, vuestros directos, porque a veces nos sorprendería lo que alguien puede aprender de nosotros tan fácilmente.

martes, 29 de agosto de 2017

Time after time

Me he dado cuenta de que cuanto más crezco, más me obsesiona el paso del tiempo.
Sin embargo no me obsesiona hacerme mayor, o crecer, no es la muerte lo que me asusta.
Me obsesiona el hecho de que el tiempo pase tan rápido, que no me dé tiempo.
Esto ha llegado a preocuparme tanto que, cada vez que vivía una experiencia nueva en mi vida, cerraba con fuerza los ojos o miraba hacia el cielo y me decía para mis adentros "Recuerda esto, porque dentro de un segundo, habrá pasado"
Y me da miedo la razón que tenía al pensar eso, porque pasaba.
Este va a ser mi último año de instituto, y sé que va a ser duro, pero al igual que todos mis buenos recuerdos, sé que va a ser rápido.
Y pronto me veré viviendo en otra ciudad, conociendo otra gente y haciéndo lo que quiero hacer.
Y entonces miro hacia atrás y pienso "¿Cuándo ha pasado todo tan rápido?" Es irónico pero aún recuerdo todo, recuerdo cuando conocí por primera vez a mis amigos, recuerdo mi escuela, recuerdo mis primeras excursiones y mis primeros viajes, recuerdo personas que ya no están y a personas que ahora están y siguen siendo las mismas, aunque hayan cambiado.
Entonces siento que necesito cerrar los ojos, apretar fuerte y pensar "Recuerda esto, porque dentro de un segundo, habrá pasado" Y es que a veces no nos damos cuenta de que el tiempo pasa, y con él, la vida.
Ahora somos jóvenes pero mañana ya no lo seremos.
Y es terrorífico, porque da miedo tener tan poco tiempo, y tantas cosas que hacer.
Querer conocer nuevos paises, culturas, personas, mundo, querer hacer, todo aquello que soñamos hacer, incluso lo más loco, querer crecer, crecer como personas, gracias a las experiencias vividas.
Querer vivir, vivirlo todo y disfrutar.
Porque vida solo hay una y pasa verdaderamente rápido.
Sé que estamos hartos de escuchar que debemos vivir como si fuese el último día, pero no sabemos cuanta razón tiene.
No sabemos lo que va a pasar mañana, quizás sea verdaderamente nuestro último día.
Di lo que sientes a las personas que amas, demuéstraselo.
Haz lo que quieras hacer, es mejor arrepentirse que quedarse con las ganas, y si te equivocas, las personas se equivocan, se equivocan todo el tiempo, y está bien.
Sueña mucho, pero acuerdate de vivirlo todo.
Ríe y haz las cosas que amas y te hacen feliz.
Sé bueno con los demás, cada uno está librando su propia batalla, así que sé amable, siempre.
Recuerda vivir cada una de las experiencias y recordarlas siempre, al final de nuestra vida serán esos los momentos de los que nos acordemos.
Haz locuras, pero sé sensato.
La vida es muy corta y sólo tenemos una.
Mañana seguramente conozcas otras personas, otros lugares, otras formas de pensar.
Da igual el momento en el que estés leyendo esto.
Cierra los ojos, aprieta fuerte y piensa;
"Recuerda esto, porque dentro de un segundo, habrá pasado."